En términos generales, no como enfoque principal. La convivencia diaria requiere habilidades distintas: comunicación, adaptación, gestión emocional y aprendizaje contextualizado. El K9 no fue creado para eso.
Esto no significa que no se puedan usar herramientas concretas, pero siempre adaptadas y dentro de un marco educativo más amplio. Aplicar el enfoque completo sin ajustes suele generar más rigidez que soluciones reales.

