Es frecuente observar dificultad para descansar, hipervigilancia o frustración si no se atienden sus necesidades emocionales. Estos comportamientos no indican un mal carácter, sino un desajuste en la gestión de la activación.
Es frecuente observar dificultad para descansar, hipervigilancia o frustración si no se atienden sus necesidades emocionales. Estos comportamientos no indican un mal carácter, sino un desajuste en la gestión de la activación.