Puede hacerlo, sí. Pero normalmente el problema no es “la raza” de forma aislada. La mayoría de Caniches que ladran compulsivamente viven en estados de hipervigilancia o dependencia emocional muy altos.
Muchos aprenden a reaccionar a cualquier ruido, movimiento o estímulo porque el entorno refuerza continuamente esa alerta. También ocurre mucho en perros que descansan poco o viven excesivamente pendientes de las personas.
La realidad es que trabajar regulación emocional y descanso suele ayudar más que intentar corregir únicamente el ladrido.

