Un perro sensible responde con facilidad a estímulos visuales, sociales o ambientales. Esto no es un problema en sí, pero requiere un acompañamiento adecuado para evitar estados de alerta constante o estrés.
Un perro sensible responde con facilidad a estímulos visuales, sociales o ambientales. Esto no es un problema en sí, pero requiere un acompañamiento adecuado para evitar estados de alerta constante o estrés.